martes, 26 de octubre de 2010

EMPEZANDO POR EL PRINCIPIO

Cualquier blog que se precie debe tener una presentación como Dios manda  ¿verdad?
Aunque la mayoría conoceréis casi todo lo que dice la mía, creo que es importante empezar desde el principio…



Habíais oído hablar alguna vez de “la solemne Facultad de Medicina de la universidad de Alcalá de Henares” antes de que yo lo hiciera? Seguramente no, porque ni siquiera moi que vivo a 37 km de ella lo había hecho, es más, cuando me plantee estudiar medicina pensaba que en Madrid solo se podía hacer en la universidad Complutense o en la Autónoma, y punto pelota! Pues no! EL CAMPUS DE ALCALÁ EXISTE! Y sí, yo estudio en el.



Esta es la imagen que te aparece en google si buscas facultad de medicina en alcalá de henares.


pero éste es el verdadero campus en el que yo estudio, no tiene nada que ver... con lo bonito que era el otro!! cuando llegué me llevé una gran desilusion...



Empezaré diciendo que todo el mundo repite y repite que la carrera de medicina es muy vocacional, cosa que corroboro, pero opino que vocacional no tiene por que significar tenerlo claro desde el momento de tu nacimiento o algo así, como la mayoría puede pensar,  si no mas bien algo como que desde siempre te ronda por ahí, temas que te interesan, cosas que te gustaría saber, y en general una especie de idea difusa que nunca sabes muy bien por donde cogerla hasta que al fin das con ella.
Al menos mi caso fue algo así.



En mis tiempos de mocosilla cuando me preguntaban lo típico de “Elenita,  y que vas a ser de mayor?” (por favor imaginároslo con esa vocecilla estúpida con la que todos preguntamos a los niños, como si mas que tener pocos años tuvieran poco cerebro…) yo contestaba (por supuesto con la misma voz) “voy a ser medico como mi mamá” pero eso fue durante unos pocos años en los que no te apetece mucho complicarte la existencia pensando en cosas tan absurdas como esa.


Después de esa época, atravesé la siguiente fase de: no tengo ni la mas remota idea ni me interesa, que coincide con la entrada en la E.S.O y alrededores… empiezas a descubrir tantas carreras y tantas cosas a las que se dedicaban tus padres, tus tios, el vecino de enfrente, la madre de tu amigo, tu primo el mayor,  y una larga lista de personas que al final te acabas abrumando con la cantidad de cosas en las que realmente puedes emplear el resto de tu vida, que se dice pronto, pero es mucho tiempo! Así que yo personalmente opte por la opción de no planteármelo mucho para no rayarme la cabeza mas de la cuenta, tenia cosas mas importantes en que emplear mis horas.



Pero como el tiempo no perdona, al final a lo tonto me planté casi en segundo de bachiller y seguía respondiendo a todo el mundo que no sabia que hacer. Y ya tuve que empezar a agobiarme.
Entonces me dediqué darle vueltas por la noche, en esos momentos en los que no te duermes ni a la de tres y miras al techo de la habitación y te da por pensar en las cosas que realmente son importantes. Lo que hice fue empezar a descartar las cosas a las que no me gustaría dedicarme, y lo cierto es que no me gustaba dedicarme a nada. Comenzó la desesperación, así que decidí tomar mejor el camino contrario ¿realmente que es lo que me gusta hacer? Lo primero que pensé es que no me apetecía mucho trabajar pegada a un ordenador por ejemplo, o que con lo nerviosa que soy yo, que no aguanto sentada en la misma posición mas que un minuto, sabia que no podría dedicarme a algo que implicase estar quieta mucho tiempo. Pero sobre todo llegué a la conclusión de que realmente me gustaría trabajar en algo que me hiciera sentir útil, que mereciese la pena…


Y bueno, poco a poco, y siguiendo estas líneas unido a que me gustaba mucho la biología por ejemplo ah! y otro dato importante: mis recuerdos de que desde muy pequeña he tenido la curiosa manía de leerme todos los prospectos de cada caja de medicamentos que caía en mis manos, pasando por la aspirinas infantiles, supositorios Rovi e incluso las pastillas de mi abuelo que son mil… fui uniendo el puzzle y me decanté por medicina. 

Aunque he de reconocer que me costó algún tiempo hacerme a la idea ya que solo quedaba un problemilla más: era la carrera mas larga que conocía! Y me entró una vaguería… estuve a punto de no elegirla solo por todo lo que me iba a costar sacarla… de hecho mi segunda opción en la lista de solicitudes fue INEF, lo sé, es gracioso…


 pero en fin, aquí sigo, y no sin esfuerzo, aunque por supuesto que no me arrepiento para nada, porque se que a pesar de que a veces no se vea claro, el esfuerzo antes o después siempre tiene su recompensa.
 (O al menos eso me dicen todos cuando las cosas no van del todo bien… ¿¿será cierto??)

1 comentario:

  1. elenaaaaaa!!! pero que tardona eres! venga! otra nueva entrada YA !!!! jajja k tengo ganitas de leer a ver que te cuentas! un besito sis

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